15 enero 2008

ACUERDOS DE PAZ EN EL SALVADOR, 16 de enero de 1992, ¿què ha pasado desde entonces?



FOTOGRAFIAS DE LA CELEBRACION ORGANIZADA EN PLAZA CIVICA, FRENTE A CATEDRAL METROPOLITANA, EL DIA 16 DE ENERO DE 1992 POR EL FMLN. Pongo sòlo estas fotos porque me fue imposible hallar de la celebraciòn de ARENA y el Ejèrcito.


Los Acuerdos de Paz salvadoreños, fueron firmados para un diciembre de 1991 en el exilio. Esos son los Acuerdos de Chapultepec, donde se ultimaron detalles entre ambos bandos y se logrò el acto protocolario esperado por millones de salvadoreños, civiles y combatientes. Esa navidad hubo una serie de sentimientos encontrados, como sucede con todas las muertes simbòlicas que representan el fin de algo que conocemos y la entrada hacia otro estadio. Asì fue, un suceso lejano, frìo, en un ambiente reservado a los grandes mandatarios y comandantes, televisado para el resto del paìs y en segmentos noticiosos para los que vivìan fuera.

El 16 de enero de 1992, fue la fecha elegida para la celebraciòn oficial de los Acuerdos de Paz y la ocasiòn para que cada bando lo celebrase con su gente. No hubo un sòlo acto, un acto coordinado entre ambas fuerzas, sino una especie de Montescos y Capuletos que por ningùn motivo podìan estar juntos. Los odios, las diferencias ideològicas, las muertes, la impunidad seguìa al medio de aquellos dos pueblos divididos, que a pesar de haber firmado la tregua total, seguìan siendo enemigos polìticos.

Asì se vivieron los Acuerdos de Paz, con una fiesta arenera en La Plaza Libertad y con una fiesta efemelenista en La Plaza Cìvica, con orquestas en las calles aledañas; una especie de carnaval donde se reencontraban amigos, familias y enemigos. En la Plaza Cìvica, mientras los grupos musicales tocaban, se esperaba la entrada de los comandantes, en una especie de bajada de los señores de la montaña ya para algunos en ese entonces, hipotètica; con su escolta de segundos, terceros, cuartos mandos y hasta sus mujeres. Algunos comandantes desde muy temprano hicieron una ronda por varias radios nacionales, dando declaraciones sobre el contenido de los acuerdos y su pronta inserciòn en la vida polìtica.

Las respuestas eran escuetas. Los comandantes evadìan las preguntas. Todo se referìa a temas de desmovilizaciòn y garantìas polìticas para los desmovilizados. Pero, sobre lo que acontecerìa en materia de derechos humanos, cambios estructurales, juicio a militares y guerrilleros, por crìmenes de guerra, no eran tocados. Todo era para despuès, todo se resumìa en que ONUSAL aquì y allà y en la alegrìa, que no era para menos.

La celebraciòn en ambas plazas fue un derroche de alegrìa. Era como si en ambas celebraciones compitieran a quièn gritaba màs fuerte para decir ESTE ES NUESTRO TRIUNFO, aunque no hubo triunfo sino empate, o lo que se supone, una reconciliaciòn. Pero no se fue asì ni se celebrò de esa manera, pues cada uno en su discurso cantaba que se habìa logrado la firma de los Acuerdos convenciendo, orillando, casi obligando al otro con su lucha.

Desde ese entonces se podìa prever lo que nos deparaban estos 16 años que llevamos ya, de una reconciliaciòn que no llega. Porque nadie habla toda la verdad, porque nadie toca la puerta del otro para pedir disculpas, y sobre todo, porque ninguno de los dos actores se acuerdan que la Paz fue firmada para el pueblo y no para sus intereses. No para que unos u otros gobernaran eternamente, tuvieran sus salarios, sus autos, sus negocios, sus aficiones de poder que nunca acaban.

Asì llegamos a enero 2008 con un partido en el gobierno que con descaro sigue agenciàndose la firma de los Acuerdos de Paz en exclusiva y que no quiere la alternancia polìtica y està dispuesto a evitarla por todos los medios posibles, siempre con la inseparable ayuda del dinero y la fuerza. Un partido/gobierno que firmò la paz para sus soldados y ante la presiòn de su principal auspiciador ideològico y logìstico, Bush, los manda a una guerra que para nosotros no tiene sentido. Un partido/gobierno que adoptò una ley antiterrorista que proscribe todo acto de protesta y denuncia ciudadana, aùn y cuando nuestra incipiente democracia y libertades de expresiòn se estàn consolidando. Un partido gobierno que a favor de los intereses del gran capital, adoptò la dolarizaciòn que ha hundido en la miseria galopante a la mayorìa de los salvadoreños y que obliga a la migraciòn desafiante y en condiciones infrahumanas durante y despuès del viaje, cuando se sobrevive y tiene èxito al pasar.

Pero tambièn llegamos con un FMLN que apenas y comienza a dar pasos hacia las respuesta de la gente a la que dice representar; con la elecciòn de un candidato presidencial popular (de popularidad) que abre por fin una posibilidad real de cambio en la forma de conducir el paìs y en el que se confìa trabajarà para responder a las necesidades no sòlo de màs sectores de la sociedad, sino en funciòn de aquellos que màs lo necesitan. Pero tambièn persiste un FMLN que no se obliga aùn a abandonar sus peores vicios, sus peores cuadros, su resistencia hacia la calidad y el liderazgo real y no aquel que quedò sepultado con la guerra. Es asì como vemos candidatos excelentes dejados de lado por aquellos militantes de la vieja guardia, que acomodados se dedican a hacer una mala gestiòn pùblica y a dañar los pasos nuevos que da esta joven oposiciòn polìtica en un contexto que no perdona las faltas en virtud de un discurso sino todo lo contrario, que juzga en base a las acciones y obras concretas de los funcionarios y sus partidos.

Con este panorama, nos encontramos 16 años despuès asistiendo a la muerte de policìas en un enfrentamiento con supuestos estudiantes universitarios y de secundaria, en un hecho que aùn no termina de aclararse frente a la opiniòn pùblica, màs allà del show mediàtico de ARENA y Belloso y el discurso poco responsable de un FMLN que no refuta ni aclara enfàticamente su posiciòn al respecto. La utilizaciòn desmedida de fuerza ante las manifestaciones de protesta del pueblo, como vendedores ambulantes, activistas ecològicos, comunidades rurales que se ven amenazadas por los interes comerciales de las grandes empresas o las mismas instituciones pùblicas. Y hace unos pocos dìas al asesinato de un alcalde del FMLN y una de sus colaboradoras; en Alegrìa, Usulutàn. Asì como otros crìmenes como el de los esposos Manzanares y otras masacres familiares ocurridas entre 1994 y 1997.

Si ustedes vienen o estàn en El Salvador y hacen una encuesta en cualquier zona marginal o de clase media media o baja, escucharàn que la preocupaciòn principal es el tema de la violencia (maras, extorsiones, asaltos) y la falta de seguridad econòmica (desempleo, bajos ingresos). Esto en el fondo, es un deseo de paz que lejos de cumplirse se ha alejado desde la firma de los Acuerdos. Mas si se alejan del Centro y se acercan a la clase alta y media alta, encontraràn que su preocupaciòn es la acumulaciòn y en todo caso paz para continuar su acumulaciòn econòmica sin interrupciones. Esta disparidad de pensamientos, es lo que nos tiene sumidos en una nueva guerra, la de la pobreza vrs el acaparamiento de ese sector reducido pero poderoso. El egoismo de los pocos que estàn bien y la necesidad imperante de las mayorìas por satisfacer sus necesidades bàsicas, genera violencia a todo nivel.

No existen puntos medios, ni concensos mìnimos entre una posiciòn u otra, el paìs sigue dividido. Y eso que la esperanza naciò hace 16 años, no como dicen ahora en la campaña de Mauricio Funes. La esperanza de ir reduciendo los abismos sociales e ideològicos, lo cual ha fallado. Pero no todo està perdido, porque sì la candidatura de Mauricio Funes reabre la esperanza, la posibilidad de construir un concenso social amplio por la alternancia y los cambios profundos para que esta tendencia de polarizaciòn se reduzca, junto con la exclusiòn y pobreza, y por ende los privilegios de minorìas empresariales que han secuestrado al paisito.

Ya es hora que nos cambien 16 años de perder la esperanza de paz, por años de esperanza real. Porque han sido 16 años de deuda moral y vital por parte de ambos bandos y de la famosa tercera vìa polìtica que nunca aparece, que nunca apareciò y lejos de ello, ahora esta conformada y simulada por partidos extensiones cosmèticas que juegan el juego de los grandes sobre todo los aliados formales del partido de derecha (PCN y PDC), para restar votos "indecisos" en detrimento del verdadero juego democràtico y de los cambios reales.

Yo quisiera celebrar, pero lejos de eso estoy en vigilia, como hace 16 años con mi grabadora y sus preguntas incòmodas; como el pueblo entero, observando què pasa con estos a quienes con nuestro voto les hemos dado el poder para que decidan y hagan en favor de todos nosotros la paz; mientras y como todos los dìas, a chambear, porque de lo contrario no hay tales de mileto.

4 comentarios:

FaFa dijo...

Nora:

Buena entrada. Seguimos en medio de un pueblo dividido que no se permite perdonar, que no da espacio a la reconciliación, vivimos en el eterno "vos tenés la culpa".

Todavía no me repongo del reglazo simbólico-moral que me has dado al quitar mi dirección de tu blog roll :-( (Qué te hice, poetisa?)

Saludos, se te lee a diario.

Llave maestra dijo...

FaFa querido, no hay reglazo simbòlico-moral, por favor no digas eso. Lo mismo me puso en un comentario Raulito, pero no es solo que decidì ordenar el blog y dejar accesos que visito màs seguido. Por ejemplo, a tu blog llego por el blog de Mauricio y asì. No le den importancia, no hay significado oculto.

Y sì, seguimos divididos porque en base a la mentira y el odio es imposible reconciliarse. Ojalà la buena voluntad y el valor moral guiaran nuestros designios.

Saludos!

Virginia dijo...

Sigo entrando con enoooorme cautela a este blog, sigo con pena horrenda.

Lo que quiero decir es esto: mi papá quiso llevarme a la conmemoración en la Plaza Cívica, pero tenía yo 4 años, casi 5, y mi mamá nunca tuvo mucha fe en los acuerdos, así que creía que habría francotiradores y cosas así.

No estuve entonces, pero trato de estar en todo lo que puedo...cuando se me desoxide el cerebro hablaré de estas cosas.

:$

¿Habrá alguna presentación de día o un domingo?

Llave maestra dijo...

Ay Virginia, pero què les pasa a ustedes los màs jòvenes que tienen pena, miedo... hasta ya me siento mal. A mi me ha pasado cientos de veces, quedar con alguien y luego fallarle por a ò por b. No te preocupès màs, por favor.

Y mirà que chiquitita estabas, yo tampoco hubiera llevado a mis hijos. Tu mamà tenìa sus traumas fundamentados, de dicha que no sucediò nada de eso. Algo se ha ido aprendiendo de todo este dolor, bastante se han moderado y la tolerancia a fuerza de sangre y dolor se ha ido construyendo. Ahora se escuchan extrañas voces (jajà, con toda maldad cito el himno de los areneros) que quieren callar las protestas, al adversario; pero esperemos que esos locos radicales no tengan respaldo de NADIE.

Presentaciones de dìa en San Salvador aùn no, pero en cuanto tengamos una te aviso.

Cuidate y està chiva tu pizarra, te secundo en eso de amar las librerìas.