el país de las incongruencias
09 junio 2009
no es nada fácil, a cada rato te sorprende algo, por hermosa o por chocante. Pero como dice el Pichón Cea, aquí me tocó y no me corro. Ese Pichón sí tuvo que haber corrido bastante, cuando por la Librería la Claridad los persiguió un par de guardias a él yPedro Geofroy. Tuvo que haber sido medio escurridizo el Pichón como Miguelito Mármol para haber sobrevivido más de algún encuentro con la muerte, sorteado el "nuhay" en la mesa o el "nuhay" trabajo en alguna redacción vecina. Tuvo que tener también buena memoria para recopilar datos, anécdotas de andanzas y malandanzas, de sus corridas de toros con Roque, Pipo y hasta Alvaro Menén Desleal. Y demasiada memoria para esconder en algún sitio tanta muerte y seguir casi como si nada, llorando a penas en las oscuras paradas de buses o bajo la lámpara de una mujer desnuda. Lo que quizás si nunca imaginó el Pichón fueron estos días hostiles de palabrería barata. Miren que a sus años, jugosos de vivencia y lucidez, tener que escuchar cosas como que la vejez es un obstáculo para ser estratégico o cosas como que la vanguardia cultural debe ser aprobada al 100% por el FMLN, o escuchar a otros colegas decir que sí se corrió, que ellos lo vieron, que no tiene un currículum limpio de migajitas de pan y tanta basura que ni en un post kilométrico me cabría. Entonces, le digo al Oso gris que me acompaña en las noches, qué sucede en este país de las dos caras? Por un lado se alaba la capacidad e intachabilidad de la actual Ministra de Salud, siendo que cuenta con una edad más avanzada que vos Pichón y que fue señalada por tantos cuando aprobó un crédito del BID para la UES y cuyos fondos tuvieron varios reparos. Y qué pasa con otros ministerios del gobierno del cambio que no cuentan con la aprobación del 100% del FMLN y ahí están, ya caminando, como toda una vanguardia. Yo creo Pichón que como este es el país de las incongruencias e ingratitudes a ultranza, a vos no te quieren por vergón, porque sos indio pero no agachás la cara ni te andás poniendo a disposición en cafés de moda sino que seguís fiel al Bella Nápoles. Porque tenés convicciones y porque tenés ideas, porque sabés cosas que sólo saben las hormigas y las grietas de la tierra cuando ha temblado. De ahí que yo no encuentre la alaharaca para tu elección más que los nervios exaltados de aquellos que pueden sentirse intimidados ante vos, por tu obra y presencia, por tus ojos que saben escudriñar; o por aquellos que saben que vos sí sos como Mauricio Funes, un cambio verdadero. Mirá a Funes como se le fueron con todo en la recta final, así te ha pasado a vos, Pichón, se te vinieron los cucusclanes de la cucoltura y quieren asustarte con fueguitos que no quemarían nunca las alitas de la cucaracha. Yo voy a votar por vos, Pichón, no porque sea comunista, que no lo soy, eso es cosa seria y quiere ganas. Voy a votar por vos porque sos capaz, en voluntad-valentía y cabecita, de llevar a cabo lo que muchos soñamos para la cultura: una liberación, un florecimiento de todo lo negado, una real fiesta de la identidad escondida en patrañas y guiños de poder. Y no me arrepiendo de decirlo, porque si el país se equivoca, algún día nos darán la razón a vos y a mi, que la cultura es la piedra donde se muelen todas las desgracias o la piedra con que nos muelen a desgracias. Y ya vendrán los que digan que estos son sentimentalismos pueriles e insensatos, pero qué sabe el sapo de amores si nunca lo han besado.
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